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Exxxpuestos: el umbral del exceso
El erotismo es aquel elemento que permite la interpretación y que atrae sobre sí el discurso de la crítica; en el arte fundamenta su expresión en la diversidad, utilizando formas como la fotografía, la pintura, escultura, performance y fotografía, entre otros, para explorar el cuerpo, la sensualidad y la sexualidad, a menudo desafiando tabúes y normas sociales, a fin de crear espacios seguros de reflexión. En esta oportunidad tuvimos el agrado de conversar con Jose Castillo Picado, fundador y Director General de Macro Arte Contemporáneo, quien hizo referencia a la muestra artística Exxxpuestos: El umbral del exceso, la cual tuvo lugar en la Galería María Vega de Rudín, en Gráfica Génesis el pasado mes de septiembre. La muestra aborda temáticas tales como el cuerpo como medio de denuncia, el ojo que desea (voyerismo), la religiosidad y su papel en la sexualidad, identidades Trans, además del deseo como exceso y fetiche.
Castillo comenta que la muestra se da a raíz de una invitación de Gráfica Génesis a su persona, buscando explorar la temática del erotismo dentro del arte, tanto nacional como internacional. En el proceso de mapeo de los artistas participantes se encontró con referencias que marcaron un hito en la memoria colectiva como la exhibición “Detrás del Portón Rojo”, curada por Roberto Guerrero y Sussy Vargas en el Museo de Arte Costarricense (2017), y que plantearon el erotismo a partir de la visión de reconocidos artistas del siglo XX y XXI, catapultando a la línea curatorial como una acercamiento a lo que se desarrollaba en dichos momentos y limitada a la censura, pues las muestras de este índole contienen esa carga. Por ende, Castillo nos comenta que la primera condición para efectuar la muestra, fue que se le permitiera traspasar la línea entre lo erótico y lo pornográfico, para actuar con menor sigilo y traspasar el límite de lo sutil que les diferencia, sin que se transgrediera a lo vulgar sino que tuviera un corte fuerte y llamativo.
Es así como de la mano de los artistas: Andrés Gabarres (España), Lané Leal (Venezuela- España), Efraín Ugüeto (Venezuela), Yosisyn Melissa Pastrana (Honduras), Dina Lagos (Honduras), Daniel Valladares “Cuyo”, (Honduras), Leonardo González (Honduras); Mario Cárdenas (Costa Rica), Mat Kar (Costa Rica), La Santa Chochera (Costa Rica), Nicole Román(Costa Rica), Alexander Chaves(Costa Rica), Yamil de la Paz, (Costa Rica),Ricardo Alfieri,(Costa Rica), Matheus Stilini (Brasil), Luiza Prado (Brasil), Reynol Campbell (Cuba), Javier Rossel (Argentina – Suiza), La Cholla Jackson (Costa Rica), Eugenia S. Rudín(Costa Rica), Memo Murillo(Costa Rica), Diego Guerrero(Costa Rica), Juan Vicente Fernández (España), Valiente Pastel (Costa Rica),y Jorge Arias(Costa Rica), se conformó una muestra de más de una veintena de obras, todas de técnicas diversas, entre ellas: escultura, instalaciones y performance, arte digital e ilustración.
La premisa que persiguió la muestra fue traspasar el umbral del exceso para llevar al artista a salir de la zona de confort, a fin de visualizar los nuevos roles de género y protagonismo a partir de la sexualidad y cómo ésta se brinda en un entorno actual.
Castillo comenta que la muestra contó con una convocatoria de más de 250 personas mayores de edad, a quienes se les permitió confrontarse ante el erotismo, sin insinuación segura, sin complejos ni pudor estético, sin filtros ni disculpas. Considera que fue una muestra justa y necesaria ante tiempos revueltos en los que se da una censura a poblaciones invisibilizadas moviendo fibras sensibles en el espectador.
De esta forma reflexiona que los artistas participantes sobrepasaron las expectativas del curador, quien ante todo veló por la libertad de los expositores para mostrar la propuesta de su obra erótica, siempre conservando la línea del umbral en el cual lo pornográfico se vuelve exceso. Las obras permitieron visualizar al cuerpo como proyecto de denuncia ante la invisibilización de ciertas prácticas alternativas en la sexualidad.
Castillo recuerda con especial énfasis la obra denominada La cruz de los pedófilos de Alex Chvs, la cual critica cómo se ha ocultado la sexualidad por parte de la religión y se perpetúan impunidades, temáticas que continúan siendo un tabú, pero que son denunciadas en esta muestra para que el espectador cuestione y visualice muchas realidades que para la sociedad religiosa deben ser encubiertas.
Así mismo, menciona la muestra Xticker de Andrés Gabarres, integrada por memes que, de forma regular y normalizada, son compartidos en redes sociales o dispositivos móviles, que poseen contenido sexual explícito y se vuelven broma o mofa entre las conversaciones, sin que sean directamente identificados como pornográficos u obscenos.
Castillo aclara que la muestra no sería aceptada por una institución, pues no cumple con los preceptos sociales o colectivos de lo permitido, por lo cual llama la atención sobre la importancia de que existan espacios en los cuales los artistas puedan presentar sus trabajos más íntimos y personales sin ser restringidos o censuradas, ya se por su carga de crítica política, social o en este caso sexual.
En cuanto a la escena artística, el aporte de Exxxpuestos fue su impacto más que estético, pues confluyen en él temáticas y diversidad de artistas, a quienes se les brinda un espacio para que puedan expresarse, sin preocuparse por lo que se está vendiendo o no en el medio artístico, simplemente manifestar eso que se delega a la intimidad. El objetivo fue ahondar el discurso y confrontar al espectador para que se conmueva y transforme.
